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martes, 26 de febrero de 2013

Héctor...


26/02/13
Muchos me estáis preguntando por el libro de Héctor, el hermano de Darío y Ruth... y también el que será protagonista del próximo libro de la serie Amigos del Barrio. 
Bien, pues voy a desvelar algunas incógnitas, jejeje.
El libro lo estoy escribiendo en estos mismos momentos (bueno, ahora exactamente no, ahora estoy con esta entrada jajaja).
Llevo bastante escrito (demasiado, me temo que de nuevo me voy a pasar de las páginas que tenía pensadas), y si no ocurre nada raro (que me caiga un piano encima, que me toque la lotería y me vaya a dar la vuelta al mundo, que me secuestren unos extraterrestres…) creo que lo terminaré en breve y lo podréis leer para el año que viene. Sip, lo sé, falta un año, perooo las cosas de palacio van despacio, y yo soy la Reina de las Brujas Pirujas. Ainsss, no puedo evitar dejar reposar el manuscrito unos cuantos meses para luego releerlo y corregirlo, por tanto no creo que lo mande a la editorial hasta entrado el verano... lo que lo
 retrasará mucho... Entono el mea culpa por la tardanza :(

Por otro lado... poco os puedo contar de Héctor que no sepáis. Ya le conocéis de Cuando la memoria olvida; es el niño travieso que hacía rabiar a Ruth de pequeños y  el adolescente empático que calmaba el mal genio de Darío en el hospital. También os habéis reído un poco con él en ¿Suave como la seda?, en la que se nos muestra como un pillo travieso que interrumpe a su hermano en los peores momentos posibles, y que le hace preguntas subidas de tono y algo vergonzosas, para luego portarse como un cielo con la sirenita deslenguada de la que Darío se ha enamorado...
Es, en definitiva, el niño mimado de sus hermanos, el que más tiempo tiene para salir de fiesta y pasarlo en grande, el que se lleva a las chicas de calle, el pícaro adorable que intenta parecer responsable ante los ojos de su familia, pero que en realidad es un juerguista de tomo y lomo.
En esta novela, nos vamos a encontrar un Héctor igual de pícaro que poco a poco va a dar un cambio radical. O mejor dicho, se va a ver obligado a dar un cambio radical. Se ha mudado a La Mata, un pueblecito de Alicante, se ha emancipado de su familia (más o menos), vive solo (más o menos), y se las apaña bastante bien siendo independiente (más o menos). No tiene responsabilidades, no tiene que dar explicaciones, y... hace lo que le da la real gana (más o menos)... hasta que se encapricha de Sara.

Sara... mmm... Sara es radicalmente distinta a Héctor. Seria, cabal, reflexiva, responsable... y muy, pero que muy escéptica. Tiene las ideas muy claras  y no le apetece complicarse la vida... y no voy a contar mucho más de ella. Aunque quizás, quien sabe, pudiera ser, tengáis oportunidad de conocerla un poco antes de que el libro en el que comparte protagonismo con Héctor vea la luz... No garantizo nada (estoy fatal de tiempo), pero voy a intentar hacer una cosa que tengo en mente... si veo que lo consigo, ya os lo comentaré más detalladamente.

Y bueno... hasta aquí os puedo contar sobre Héctor.
Y sip, sé lo que estáis pensando en estos instantes:
Que soy una bruja malvada que os deja con la miel en los labios.
Que no es justo que yo sepa cómo es la historia de Héctor y vosotr@s no.
Que debería darme más prisa en escribir y corregir porque un año es mucho tiempo.. Ah, pero para esa cuestión sí tengo una respuesta/excusa.  

NO voy a tardar un año en publicar mi nuevo libro, jijiji. Voy a tardar un año en publicar el libro de Héctor, sip, pero mi nuevo libro no tiene nada que ver con la serie Amigos del Barrio, sino que será una historia muy erótica (sip, mucho...  tened en cuenta que para mí, mi único libro erótico es Ardiente Verano, jejeje, así que imaginad...), ains, que me pierdo... como decía, será una historia muy erótica, ambientada en un mundo de fantasía que me he inventado (El Reino del Verdugo), en una época similar a la baja Edad Media, con cinco protagonistas de lo más variopintos. Dos dríades, Un hombre de pueblo, Un rey con mucha mala uva y Un soldado que las mata callando... y sip, podéis echar volar la imaginación... jejeje.

Os pego el link al proyecto de ESDV (en cuanto tenga tiempo le hago una ficha en condiciones) El Sacrificio del Verdugo

Y por supuesto, el link al relato que escribí sobre Héctor, aunque el libro no sigue a rajatabla la escena, sí puede valer para haceros una idea, jejeje. La primera vez que la vi 

lunes, 15 de octubre de 2012

No debería...

Sé que no debería hacer lo que estoy a punto de hacer... pero no puedo resistirme!!

Hace apenas una semana que terminé de leer Trampas de Seda, y ufff, puedo decir que el libro no solo me ha encantado, sino que, ademas, me ha inspirado. 

¿Cómo? Os preguntaréis, pues para vuestra información le he dado un papel secundario en la novela que estoy escribiendo ahora mismo, la historia de Héctor, jijii. 

¿No me creeis capaz? 

Pues para muestra un botón: 


Sara estaba en el salón desierto, casi a oscuras. Sentada en un sillón tenuemente iluminado por una estilizada lámpara de pie, concentrada en la lectura de su libro. Tenía las piernas recogidas bajo el trasero, la cabeza inclinada y las manos apretadas contra el lomo del libro. Se mordía de forma inconsciente los labios, a la vez que sus ojos se movían con rapidez sobre las letras escritas en la página. Estaba tan metida en la trama de la novela, que casi podía oír los pasos del “Verdugo de Hollywood”, el malvado del libro, atravesando el salón y dirigiéndose a ella con la intención de… de hacerle cosas muy, muy malas. Estuvo tentada de levantar la cabeza, como había hecho varias veces en los pocos minutos que llevaba allí, pero no lo hizo, sabía de sobra que esos ruidos eran producto de su imaginación y no de la realidad. Se negaba a volver a comportarse como una joven asustadiza.  
–¿Todavía sigues leyendo novelitas rosas? –dijo una voz de hombre a la vez que le quitaba el libro de entre las manos.
Sara saltó del sillón exhalando un agónico grito de terror a la vez que aferraba con ambas manos la botella de agua de la que había estado bebiendo y amenazaba con esta al temible agresor, que no era otro que…
–¡Cabrón! ¡Por poco me da un infarto del susto! ¡Estúpido, imbécil, malnacido! –gritó todos los insultos que se le ocurrieron a la vez que iba golpeando con la botella al hombre. 

miércoles, 22 de agosto de 2012

Lucas Vs Héctor.


Ufff, tengo un dilema tremendo!

Tengo dos historias radicalmente distintas en la cabeza. La de Lucas y la de Héctor. No se parecen en nada. No pertenecen a la misma serie. Ni siquiera transcurren en la misma época. Pero estoy enamorada de ambas, y no sé con cual ponerme.
Ah… que no sabéis de qué os estoy hablando… ainsss, es verdad, me entusiasmo, y se me olvida explicarme mejor.

Lucas es una historia que me tiene subyugada, y que comencé a esbozar hace un par de meses. Lo adoro! Os comenté un poco sobre ella en una entrada anterior… os pego la frase con la que comienza y el enlace al proyecto en mi otro blog:

“Todos los seres humanos tienen recuerdos que solo contarían a sus mejores amigos; tienen otros que solo se contarían a sí mismos en el mayor de los secretos. Pero además, hay cosas que uno ni siquiera se atreve a contarse a sí mismo.”
Fiódor Mijáilovich Dostoyevski (Memorias del subsuelo)


Y Héctor… que os puedo decir de Héctor, es el hermano de Ruth y Darío y su libro será el cuarto y casi último de la serie “Amigos del barrio”… es un tío encantador, divertido, despreocupado, agradable… y está enamorado…


Y he aquí el dilema, ahora que sé que Darío está pronto a ver la luz, la historia de Héctor me está martilleando en la cabeza, dibuja mis sueños y me obliga a llenar con letra casi ilegible las páginas del cuaderno en que apunto mis ideas. Se puede decir que está totalmente esbozada y que solo es necesario ponerme frente al ordenador para que surja entera. Peroooooo… por otro lado está Lucas.
Si Héctor ocupa mis sueños, Lucas se introduce en mi cabeza en cada segundo que tengo libre. Su historia es muy intensa, arrolladora, y también muy dura. No puedo alejarme de ella, necesito continuar escribiéndola… necesito saber qué pasa con el Capitán, con Alicia, con Enoc… con todos!!!

Parece una tontería, pero llevo desde el domingo (día en que acabé mis vacaciones y volví a centrarme en la rutina diaria) dándole vueltas a la cabeza, y creo que hoy por fin, tras escribir estas líneas, me he decidido… voy a centrarme en Héctor. Es un chico estupendo y merece toda mi atención… y además, en cuanto leáis el libro de Darío me vais a matar… por tanto, más me vale tener lista la historia de Héctor para salvaguardar mi integridad física. Jajajajaja.